Al 192% de su capacidad: Penitenciario de Valparaíso señala que la fuga era previsible
Editado el 19 agosto 2025 @ 15:34 por Gonzalo Gallardo
Tres reos de alta peligrosidad escaparon del Complejo Penitenciario de Valparaíso, entre ellos el condenado por el homicidio del carabinero David Florido. La huida, ejecutada con apoyo externo y mediante un improvisado sistema de tirolesa, evidenció el hacinamiento y las falencias estructurales de Gendarmería, y motivó severas críticas de autoridades y funcionarios.
Como ya es sabido, la madrugada del viernes, tres internos se dieron a la fuga desde el Complejo Penitenciario de Valparaíso, en un hecho que ha sido calificado como uno de los más graves de los últimos años. Según Gendarmería, los reclusos escaparon desde el módulo 105, destinado a reos de alta peligrosidad, utilizando un cable de acero a modo de tirolesa para alcanzar un vehículo que los esperaba en el exterior. Los fugados fueron identificados como Juan Israel González Quezada, condenado por el asesinato del suboficial mayor de Carabineros David Florido Cisternas en 2022; Jairo González Miranda, autor del homicidio de una fotógrafa; y Claudio Alexander Fornes Vicuña, con antecedentes por robo con homicidio y tráfico de drogas.
El recinto porteño alberga actualmente 3.578 internos en un espacio diseñado para 1.864, lo que representa un 192% de sobrepoblación carcelaria. Esta situación, según los funcionarios penitenciarios, genera turnos extenuantes, déficit de personal y condiciones que facilitan hechos como el ocurrido. Roberto Escobar, presidente provincial de la Asociación Nacional de Funcionarios Penitenciarios (ANFUP), denunció que durante las noches apenas nueve gendarmes resguardan a más de 3.500 personas. “Somos el servicio más pobre del Ministerio de Justicia. Si a Carabineros les entregan 600 vehículos, a nosotros nos dan seis”, cuestionó.
El ministro de Justicia, Jaime Gajardo, anunció medidas inmediatas, entre ellas: un informe de seguridad perimetral de todos los penales, revisión de la segmentación de los internos, redistribución de funcionarios desde labores administrativas hacia vigilancia y el impulso de una ley que permita recontratar a gendarmes en retiro con hoja de vida intachable. Por su parte, la alcaldesa de Valparaíso, Camila Nieto, señaló que el sistema carcelario “ya no da abasto” y pidió una inversión urgente en infraestructura y seguridad, subrayando que los reos fugados ponen en riesgo a la población de las quebradas aledañas al recinto. “Cuando los reos se escapan, van a dar a nuestros barrios. Esto afecta tanto a vecinos como a los propios funcionarios”, recalcó.
A la búsqueda se sumaron efectivos de Santiago, operativos de civil y patrullajes en las principales rutas de la región, según informó la general de Zona de Carabineros, Patricia Vásquez. El hecho también tuvo repercusiones en el plano político. La candidata presidencial Jeannette Jara calificó la fuga como “un hecho de máxima gravedad” y exigió sanciones, reforzamiento inmediato de la seguridad y un combate decidido al crimen organizado. “Nuestro compromiso con la seguridad será férreo. Las familias en Chile merecen vivir tranquilas y en paz”, afirmó.
La fuga de Valparaíso no solo evidencia las fallas estructurales del sistema penitenciario chileno, sino que también abre un nuevo debate sobre el financiamiento y la capacidad de respuesta frente a un escenario de hacinamiento crítico y crimen organizado en expansión.
Keywords: carcel, fuga, penitenciario, reos, seguridad, valparaiso
Compartir



























