Celebrar sin malestar: claves médicas para evitar urgencias digestivas en fin de año
Editado el 28 diciembre 2025 @ 10:24 por Prensa UCV Radio
El exceso de comida y alcohol durante las celebraciones puede detonar gastritis, reflujo y cuadros gastrointestinales agudos. Especialista entrega recomendaciones para disfrutar sin poner en riesgo la salud.
Las celebraciones de Navidad y Año Nuevo suelen venir acompañadas de mesas abundantes, cenas tardías y consumo de alcohol, una combinación que cada verano se traduce en un aumento de consultas médicas por molestias digestivas. Gastritis, acidez, reflujo y distensión abdominal encabezan el listado de síntomas que afectan a quienes se exceden durante las fiestas.
El gastroenterólogo de Clínica Bupa Antofagasta, Alejandro Villalón, advierte que estos cuadros no son casuales. “Las comidas copiosas en horarios nocturnos, sumadas al consumo de alcohol, generan una sobrecarga para el sistema digestivo y pueden desencadenar episodios agudos de distinta gravedad”, explica.
Según el especialista, los alimentos altos en grasas y muy calóricos son los principales responsables del malestar, especialmente cuando se consumen cerca de la hora de dormir. Estas conductas favorecen la aparición de reflujo y ardor estomacal, síntomas que se intensifican en personas con hernia hiatal, exceso de peso o antecedentes de cirugías bariátricas.
Si bien la mayoría de las molestias son transitorias, Villalón recalca que existen señales que no deben ignorarse. Dolor abdominal intenso y persistente, vómitos que no ceden, fiebre, sangrado digestivo o diarreas que dificultan la hidratación requieren evaluación médica inmediata. En casos más severos, los excesos pueden incluso derivar en una pancreatitis aguda, una condición que puede implicar hospitalización y riesgos mayores.
Para prevenir estos escenarios, la recomendación es clara: moderación. Controlar las porciones, evitar mezclar distintos tipos de alcohol y no cenar demasiado tarde puede marcar la diferencia entre una molestia pasajera y una urgencia médica. “Conocer los propios límites es fundamental. Se puede disfrutar de todo, pero sin caer en la gula”, subraya el especialista.
Ante síntomas leves posteriores a las celebraciones, se aconseja optar por una alimentación liviana y fraccionada durante uno o dos días, junto con una adecuada hidratación. Infusiones como manzanilla, boldo o menta pueden ayudar a aliviar molestias menores, siempre que el cuadro no empeore.
El mensaje final del especialista apunta a cerrar el año con equilibrio. “Disfrutar con la familia y los amigos es lo más importante, pero hacerlo con conciencia permite comenzar el nuevo año sin complicaciones de salud”, concluye.
Keywords: alcohol, celebraciones, excesos alimentarios, fin de año, gastritis, gastroenterología, prevención médica, reflujo, salud digestiva, urgencias
Compartir


























