La Achs expande acceso a cobertura de salud mental en la región de Valparaíso
A través de su programa de salud no laboral, la organización busca mitigar la falta de horas médicas en áreas complejas para la zona, como la atención por malestar psicológico.
El acceso oportuno a interconsultas médicas continúa siendo uno de los desafíos estructurales del sistema público de salud en la zona centro del país, afectando con especial fuerza el bienestar psicológico de la población. De acuerdo con el último Termómetro de la Salud Mental Achs-UC, la región de Valparaíso (junto a la de O’Higgins y El Maule), presenta índices de ansiedad (29%), depresión (14%) y problemas de salud mental (14,5%) por encima del promedio nacional. Sumado a ello, de acuerdo los balances oficiales de la red asistencial, la especialidad de Salud Mental en el servicio de salud regional registra tiempos de espera que superan los 8 meses para acceder a una primera consulta nueva, situando a las patologías derivadas de la depresión y la ansiedad entre las de más lento procesamiento en el territorio.
Como respuesta a esta situación, el programa de Salud No Laboral (SNL) de la Achs registra un promedio de casi 25 atenciones diarias destinadas estrictamente al cuidado de la salud mental en la Región de Valparaíso desde su puesta en marcha, situando a Valparaíso como la segunda región con mayor demanda de este servicio en todo el país, registrando el 15% de atenciones bajo la modalidad presencial, y el 9,3% en consultas de salud mental online a nivel nacional, demostrando la alta adopción local de las herramientas de telemedicina.
“El programa de salud no laboral es un modelo colaborativo que conecta la atención primaria con médicos especialistas mediante herramientas telemáticas y presenciales, orientado a expandir la cobertura de salud en el territorio bajo convenios preferenciales con pacientes Fonasa nivel 1”, explica Alejandro Amaro, gerente Comercial y Desarrollo de Servicios Complementarios de la Achs.
El ejecutivo explica que el programa fue estructurado con un foco resolutivo “Buscamos entregar una respuesta clínica eficiente que permita a las personas abordar sus necesidades de salud sin postergaciones por motivos geográficos o económicos. Al operar bajo el arancel Fonasa Nivel 1, removemos una barrera de costo crítica, facilitando que más del 90% de nuestros usuarios a nivel país provengan de la previsión pública”, dice.
¿Quiénes recurren a este servicio?
Otros elementos particulares de la zona fueron el desglose de las prestaciones de salud mental, donde la mayoría de atenciones ha sido a mujeres, con cerca del 66% tanto para consultas de telemedicina como terapia presencial. En términos etarios, la demanda local para consultas online se concentran principalmente en el rango de 26 a 35 años, con más del 40% de las atenciones, seguido por pacientes en 18 a 25 años (más del 25%) y 36 a 40 años (más del 20%). En formato presencial, las personas más jóvenes también son quienes más consultan (más de 30% entre 18 y 35 años).
Para responder de forma eficiente a este segmento de la población, el esquema de salud mental opera mediante células de trabajo basadas en un modelo colaborativo entre profesionales. Bajo este diseño, el paciente se atiende directamente con un psicólogo, quien trabaja bajo un enfoque de psicoterapia breve y focalizada, centrada en objetivos claros definidos en conjunto con el usuario para permitir el alta oportuna una vez alcanzados.
Asimismo, en caso de cuadros clínicos de mayor complejidad que requieran apoyo farmacológico, el esquema permite que médicos generales y psiquiatras intervengan de soporte de manera remota y asincrónica, asegurando un análisis integral para que el paciente enfrente sus problemas de salud mental de forma eficiente y sin necesidad de traslados.
Alejandro Amaro explica que este diseño institucional está pensado para robustecer la resolutividad de la medicina genera, y añade que “nuestro propósito en la región de Valparaíso es continuar disponibilizando capacidad clínica para absorber consultas que hoy saturan la red de salud pública, contribuyendo directamente a disminuir las brechas de acceso en el territorio”.
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