Proyecto en Longotoma logra reducir plagas en flores usando ozono y menos químicos
Editado el 23 mayo 2026 @ 07:52 por Prensa UCV Radio
La iniciativa desarrollada en la Región de Valparaíso validó el uso de ozono como alternativa sustentable para combatir trips y arañitas, disminuyendo el uso de pesticidas en predios florícolas.
Una innovadora experiencia agrícola desarrollada en la localidad de Longotoma, en la comuna de La Ligua, está marcando un avance en el control sustentable de plagas dentro de la floricultura regional. El proyecto, impulsado por Ager Consultores con apoyo de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), logró reducir en más de un 50% las poblaciones de trips y arañitas mediante aplicaciones de ozono.
La iniciativa busca enfrentar uno de los principales problemas sanitarios que afectan a los productores de flores de corte, especialmente en una zona donde cientos de familias dependen de cultivos como crisantemos, claveles y astromelias para su sustento económico.
El sistema incorpora el uso de ozono aplicado a través del riego y pulverización foliar como parte de estrategias de manejo integrado de plagas, permitiendo disminuir la dependencia de insecticidas convencionales y avanzar hacia prácticas más amigables con el medioambiente.
Desde FIA destacaron que los resultados obtenidos en condiciones reales de cultivo permiten proyectar esta tecnología como una alternativa viable para pequeños y medianos productores agrícolas de la región.
La especialista Gabriela Verdugo, quien lidera el proyecto, explicó que la investigación nació a partir de la necesidad de encontrar soluciones más efectivas y menos contaminantes frente al alto gasto en agroquímicos que enfrentan los agricultores. Según indicó, el ozono ya era conocido por su uso en procesos de desinfección poscosecha, pero no existían aplicaciones concretas en terreno para el control de insectos.
Uno de los productores participantes, Ulises Prado, valoró el impacto económico y ambiental de esta tecnología, señalando que actualmente el gasto anual en productos químicos puede superar el millón de pesos. A su juicio, el sistema es simple de implementar y representa una herramienta accesible para la agricultura familiar campesina.
En tanto, la floricultora Eliana Fernández destacó que el uso de ozono ha permitido disminuir considerablemente la carga química en sus cultivos, logrando controlar las plagas con menores costos y menor impacto sobre el entorno.
Los resultados preliminares también evidenciaron un efecto repelente sobre algunas especies de insectos, abriendo nuevas posibilidades para fortalecer sistemas productivos más resilientes y sostenibles en la Región de Valparaíso.
Keywords: agricultura sustentable, control de plagas, FIA, floricultura, la ligua, Longotoma, ozono, pesticidas, región de Valparaíso, trips
Compartir



























